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La moto acuática: todo lo que hay que saber  


Publicado el 17/03/15

Las motos acuáticas, naúticas o de agua son un tipo de embarcación que se maneja de forma muy parecida a un vehículo de dos ruedas convencional. Se impulsan por turbina en lugar de hélice y requieren de un permiso especial de moto acuática o de patrón de navegación para su conducción.

Pueden ser de recreo o de uso deportivo, con potencias que van desde los 50 a los 350 CV. Dependiendo de su capacidad, las hay en versión monoplaza, conocidas como “jet ski”, o multiplaza, las llamadas “run about”, que pueden albergar desde dos hasta cuatro pasajeros.  

Aunque a primera vista pueda parecer lo contrario, las motos de agua son seguras y estables, capaces de hacer frente a mares embravecidos y sortear cualquier tipo de imprevistos. De hecho, algunos servicios de salvamento y guardiamarina las utilizan regularmente en sus labores de socorro.

Moto actuática.

Una forma de navegar diferente

Además de aventura y diversión, conducir una moto acuática es toda una experiencia para los sentidos. Una alternativa de navegación que permite vivir emociones intensas y desconocidas en otras disciplinas náuticas.

Optar por la moto de agua como deporte o actividad de ocio ofrece múltiples ventajas. Entre  ellas cabe destacar:

La seguridad. La moto acuática es uno de los deportes náuticos más seguros, siempre y cuando se maneje de forma responsable. Su gran potencia hace que pueda reaccionar ante cambios de tiempo y olas difíciles.

Facilidad de uso. Manejar este tipo de vehículos no requiere de una especial fortaleza física ni  destreza técnica. Basta con poner la moto en el agua, echar gasolina y salir a navegar sin más preparativos.  

Conducción divertida y sin complicaciones. Su mínimo calado permite a la moto acuática navegar por aguas muy poco profundas y acceder a rincones impensables para cualquier otro tipo de embarcación. Puede además pararse con facilidad, sin peligro de enredarse con cuerdas o cabos sueltos que estén flotando en la superficie.

Bajo coste de mantenimiento. La moto de agua puede guardarse fácilmente en un garaje, lo que además de comodidad supone un importante ahorro de costes. También, al no tener que permanecer en el agua, no precisa de un mantenimiento específico para prevenir la corrosión o el desgaste marino.

Versatilidad. Si se dispone de un remolque o carro de transporte, la moto de agua permite  viajar y recorrer múltiples costas durante el verano. Su potencia y velocidad hace que pueda navegar en altamar y cubrir largas distancias en poco tiempo, o realizar pequeñas excursiones más tranquilas en la costa.

Actividad física saludable. El ejercicio que se realiza pilotando una moto de agua a cierta velocidad puede ser comparable al del esquí.  Los músculos trabajan al mantenerlos flexionados y en tensión, con las piernas ayudando a amortiguar los movimientos durante los tramos de navegación más rápidos.