> 
 > 

Seguro de moto con Asistencia en Viaje  


Publicado el 05/07/17

Si no quieres “quedarte tirado” bajo ninguna circunstancia, deberías cerciorarte de contratar un seguro de moto con asistencia en viaje.

 

 

Cobertura de asistencia en viajes y otras coberturas opcionales

Si realizas un uso intensivo de la moto  o si eres de los que les gusta disfrutar de escapadas los fines de semana o afrontar viajes de largo recorrido, deberías cerciorarte de contratar un seguro de moto con asistencia en viaje.

Contar con esta cobertura te ahorrará dinero y disgustos. Por ejemplo, si sufres una avería durante la ruta, la cobertura te brindará asistencia desde el km. 0 en España y, además, en todo el territorio europeo y los países ribereños del Mediterráneo durante las 24 horas de los 365 días del año.

Asimismo, la Asistencia en Viaje contempla la libre elección del taller donde vaya a ser revisada la moto, asesoría jurídica y tramitación de multas y, por último, el abono de los gastos económicos generados por la custodia del vehículo tras su inmovilización o recuperación –hasta un máximo de 30 días–.

Calcula ahora tu presupuesto sin compromiso, en solo dos minutos, y no olvides añadir la cobertura de asistencia en viaje en tu seguro de moto.

 

 

Evita disgustos en carretera

Pero, al margen de contar con una cobertura tan necesaria como la de Asistencia en Viaje, es preciso que antes de poner en práctica lo de “carretera y manta” tengas en cuenta una serie de cuestiones para evitar quedarte tirado o ser sancionado…

En primer lugar, es esencial que tu moto esté en perfecto estado de revista. Para ello, aunque seas un “manitas”, lo más indicado es que confíes todas las labores de mantenimiento a los profesionales de un concesionario oficial o taller de confianza. En el artículo “Averías de moto: cómo evitar las más frecuentes” encontrarás una serie de valiosos consejos.

Motor, líquidos, transmisión, dirección, grupos ópticos y, sobre todo, el denominado “triángulo de la seguridad”, conformado por neumáticos, amortiguadores y frenos, deben encontrarse en magníficas condiciones. Si no es así, lo más probable es que acabes llamando a la grúa o, lo que es peor, sufriendo un accidente.

Igualmente, es necesario que prepares el viaje con antelación. Para ello, asegúrate de descansar lo suficiente el día antes de la partida y planifica el recorrido a través de mapas y de la página web de la Dirección General de Tráfico (DGT) para familiarizarte con el recorrido y saber si el mismo plantea algún inconveniente –atascos, obras, etc.–. Y entre los elementos imprescindibles que debes llevar contigo, no olvides toda la documentación personal y del vehículo. Te lo explicamos en el post “Papeles de la moto: qué llevar para que no te sancionen”.

Y durante el viaje, realiza paradas para descansar, refrescarte –nada de ingerir alcohol, ¿eh?– y repostar gasolina –no apures el depósito y evita que se encienda el testigo de la reserva– y no pretendas marcar la “pole position” para llegar antes a tu destino. Por cierto, si presencias el accidente de otro motorista, párate a auxiliarlo siguiendo el Protocolo PAS.