Puntos clave del post:

  • El retrofit consiste en sustituir el motor de combustión y el sistema de combustible de una moto por un kit de propulsión eléctrica.
  • El proceso implica una reforma de importancia que debe ser realizada por profesionales y legalizada a través de una ITV extraordinaria.
  • La conversión de moto de combustión a eléctrica facilita obtener la etiqueta ambiental Cero y circular por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).
  • Una vez transformada en eléctrica, la moto supone un menor gasto en combustible y mantenimiento.

Índice

¿Eres propietario de una moto antigua y te gustaría renovarla por completo para prolongar su vida útil? En ese caso, te interesará saber qué es el retrofit de una moto, cómo puedes reemplazar un motor de combustión por uno eléctrico, cuáles son los pasos para homologar la reforma y qué ventajas y desventajas tiene esta conversión. Si deseas sumarte a la movilidad eléctrica, este post te interesa. ¡Sigue leyendo!

¿En qué consiste el retrofit de una moto?

En el ámbito de la automoción, el término retrofit se emplea para hacer referencia a la actualización tecnológica de un vehículo antiguo reemplazando partes originales por otras más modernas y eficientes. En el caso del retrofit de una moto, consiste en:

  • Extraer el motor de gasolina y sus componentes asociados.
  • Instalar en su lugar un motor eléctrico, una batería de tracción y otros elementos que permitan su funcionamiento como moto eléctrica.

Así pues, el retrofit permite darle una segunda vida a una moto de combustión antigua instalando un tren de potencia 100% eléctrico respetando la estructura original.

¿Para qué sirve el retrofit?

El objetivo principal del retrofit de una moto es la sostenibilidad y la economía circular. Este proceso contribuye a reducir las emisiones contaminantes y evita el achatarramiento de motos antiguas transformándolas en vehículos eléctricos. A grandes rasgos, la conversión de una moto de combustión en eléctrica sirve para:

  • Conservar una moto que tiene un valor sentimental o histórico.
  • Adaptarse a las políticas de movilidad sostenible.
  • Reducir gastos en concepto de mantenimiento y combustible.

En resumen, el retrofit es una opción muy a tener en cuenta por quienes apuestan por la ecomovilidad y, al mismo tiempo, desean darle una segunda vida a su compañera y continuar circulando con una motocicleta que conserve su esencia clásica.

¿Qué componentes se necesitan para electrificar una moto?

Si llegados a este punto de la guía quieres saber cómo es el retrofit de una moto, lo primero que tienes que hacer es familiarizarte con los componentes necesarios para convertir una moto de combustión a eléctrica. ¡Toma nota!

  • Motor eléctrico. Puede ser de corriente alterna (AC) o continua (DC). Suele ubicarse en la rueda trasera o en la parte baja del chasis y ha de elegirse en función del tipo de moto y la potencia deseada.
  • Batería de tracción. Por lo general, es de ion-litio y es un elemento muy importante, ya que determina la autonomía y el peso final.
  • Controlador del motor. Se trata del cerebro que gestiona el flujo de energía entre la batería y el motor, así como la entrega de potencia de este último.
  • Sistema de gestión de la batería (BMS). Controla la carga, descarga y seguridad de la batería de tracción, contribuyendo así a garantizar su funcionamiento.
  • Cargador. Facilita conectar la moto a una toma eléctrica convencional o específica para vehículos eléctricos.
  • Acelerador electrónico. Reemplaza al acelerador mecánico tradicional.
  • Convertidor DC-DC. Reduce el voltaje de la batería de tracción para que las luces, el cuadro de mandos y el claxon funcionen correctamente.
  • Cableado y protecciones eléctricas. Es el conjunto de fusibles y relés que actúa como sistema de seguridad, cortando el flujo de energía ante cualquier problema para prevenir averías o sobrecalentamientos.
  • Cuadro digital. Sustituye a la instrumentación original. Es aconsejable instalar un nuevo cuadro para ver con precisión la información relativa al porcentaje de carga, el consumo en tiempo real, la temperatura del motor, el modo de conducción seleccionado, etc.

¿Cómo es el proceso de retrofit de una moto?

Ahora que ya estás familiarizado con los componentes que se necesitan para hacer el retrofit de una moto, vamos a detallar, paso a paso, cómo es la conversión de una moto de gasolina a eléctrica.

1. Desmontar el motor de combustión

Lógicamente, el primer paso para convertir una moto de gasolina en eléctrica es desmontar el propulsor de combustión. Eso conlleva extraer:

  • El bloque motor.
  • El depósito de combustible.
  • El sistema de escape.
  • El radiador.
  • El cableado antiguo.

A través de esta operación se libera espacio y se reduce el peso del conjunto, conservándose solamente el chasis, las suspensiones, los frenos, el manillar, los grupos ópticos, etc.

2. Montar el nuevo motor eléctrico

A continuación, hay que determinar la ubicación y el soporte del motor eléctrico:

  • Si el motor eléctrico se instala en la parte baja del chasis –normalmente, cerca del basculante–, puede ir acoplado directamente al eje de transmisión o la transmisión secundaria original.
  • En el supuesto de que se decida ubicar el motor en una rueda, la llanta trasera debe reemplazarse por otra que integre el propulsor eléctrico.

3. Ubicar la batería

Según los expertos, este es un paso especialmente delicado debido al peso y volumen de la batería de tracción.

  • Lo ideal es colocar la batería en una zona protegida que equilibre el reparto de pesos.
  • Habitualmente, la batería de tracción se coloca en el espacio que ocupaba el motor de combustión o el depósito de gasolina.

4. Instalar el sistema de gestión de la batería (BMS)

Seguidamente, se integra el BMS. Como se ha explicado en el apartado de los componentes necesarios para el retrofit de una moto:

  • El BMS monitoriza la carga, descarga y temperatura de la batería de tracción.
  • Este sistema de gestión es indispensable para evitar sobrecargas, pérdidas de carga pronunciadas y sobrecalentamientos.
  • Por lo tanto, el BMS es esencial para garantizar la seguridad y un funcionamiento óptimo de la moto.

5. Configuración del controlador y la electrónica

Una vez completados los pasos anteriores, llega un momento crucial: conectar el cerebro del sistema eléctrico:

  • Para empezar, tiene que instalarse el controlador, encargado de gestionar la potencia que la batería de tracción entrega al motor, y sincronizarlo con el nuevo acelerador electrónico.
  • Después, se integra el convertidor DC-DC, que, como se ha comentado, transforma la tensión para que funcionen las luces, el cuadro de mandos y el claxon.
  • Y en este paso también se despliega el cableado de alta y baja tensión incluyendo los fusibles y relés.

6. Pruebas y ajustes finales

La hora de la verdad llegará con los últimos retoques: ajustes de los parámetros del controlador, prueba de carga, funcionamiento del motor, comportamiento de la moto…

Por la complejidad del proceso y la necesidad de homologar la conversión a moto eléctrica, el retrofit de una moto debe confiarse a los profesionales de un centro especializado. Si te consideras un manitas y posteriormente quieres realizar labores de puesta a punto, en el blog te explicamos cuáles son las herramientas imprescindibles para el mantenimiento de una moto.

Ventajas y desventajas del retrofit de una moto

Como todo en la vida, antes de realizar el retrofit de una moto es aconsejable valorar los pros y contras de convertir una moto de gasolina a eléctrica. Así pues, vamos a centrarnos en sus principales ventajas y desventajas.

Ventajas del retrofit

  • Etiqueta Cero. Al obtener este distintivo ambiental de la DGT podrás conducir tu moto eléctrica por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y cuando se declaren episodios de alta contaminación.
  • Estacionamiento. En algunas ciudades, las motos eléctricas tienen privilegios como el estacionamiento gratuito o con tarifa reducida en zonas reguladas.
  • Ahorro económico. El coste por kilómetro es más económico en una moto eléctrica que en una con motor de gasolina.
  • Impuestos. Las motos eléctricas suelen beneficiarse de importantes bonificaciones (descuentos) en el impuesto de circulación municipal. Sobre esta cuestión, te interesará leer nuestra guía dedicada a los impuestos de las motos eléctricas.
  • Mantenimiento. Los intervalos de mantenimiento de una moto eléctrica son inferiores a los de una convencional. Y a nivel mecánico, un motor eléctrico es más sencillo que uno de combustión, lo cual se traduce en menos averías y, por lo tanto, un menor desembolso económico.
  • Conservación. Y no menos relevante: gracias al retrofit se conserva una moto antigua que, en muchos casos, tiene un valor sentimental.

Desventajas del retrofit

  • Inversión. Dependiendo del kit de conversión elegido, la mano de obra del taller y los costes del proyecto técnico, la homologación y la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), transformar una moto de combustión en eléctrica puede costar entre 4.000 y 8.000 euros.
  • Autonomía limitada. Si el espacio disponible en la moto no permite instalar una batería de gran capacidad, su uso se limitará, principalmente, a entornos urbanos.
  • Tiempo de carga. Aunque se disponga de un sistema de carga rápida, esta operación siempre es más lenta que un repostaje de gasolina.

Motivos para hacerle retrofit a la moto

Pero incluso conociendo los pros y contras del retrofit de una moto es posible que tengas alguna duda. Si es así, estos son algunos de los motivos que animan a muchos propietarios a convertir su moto de combustión en una moto eléctrica:

  • Prolongar la vida útil de una moto antigua.
  • Tener una moto con estética vintage pero con motor eléctrico.
  • Conducir una moto sin marchas.
  • Reducir gastos en mantenimiento y combustible.
  • Contribuir a reducir la huella de carbono.
  • Revalorizar la moto ante una posible venta.

¿Cuáles son los requisitos legales y de homologación tras un retrofit de moto?

Por todo lo expuesto, confiamos en que ahora sepas qué es, en qué consiste y cómo se hace el retrofit de una moto. No obstante, el proceso no concluye con la instalación del kit eléctrico. Posteriormente, hay que legalizarlo mediante una serie de documentos y revisiones:

  1. Proyecto técnico. Realizado por un ingeniero colegiado, tiene que detallar toda la conversión de moto de combustión a eléctrica.
  2. Informe de conformidad. Emitido por un servicio de homologación o el propio fabricante del kit.
  3. Certificado del taller. Garantiza que la conversión se ha realizado conforme a la normativa vigente.
  4.  ITV. Al tratarse de una reforma de importancia, se ha de pasar una inspección extraordinaria en la que se presenta la documentación citada y se comprueba si la moto es segura para circular por la vía pública.
  5. Ficha técnica y etiqueta Cero. Superada la ITV, la reforma realizada en la moto se refleja en la ficha técnica y se procede a solicitar la etiqueta Cero.

¡Por cierto! El permiso de conducción debe corresponderse con las características y prestaciones de la moto para evitar ser sancionados. Si no lo tienes claro, lo mejor es que leas nuestra guía sobre el carnet para conducir una moto eléctrica. ¡No lo olvides!

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Bernardo Valades - Autor de Noticias AMV

Soy un apasionado de las competiciones del motor y he trabajado y colaborado con algunos de los medios de comunicación más importantes de España, especializándome en este sector. Además, me interesan mucho los temas relacionados con la seguridad vial.

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