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Del coche a la moto: consejos a tener en cuenta  


Publicado el 24/08/16

Ahorrar en carburante, llegar antes al trabajo, aparcar más fácilmente… Son muchas las razones que invitan a los automovilistas a cambiar su turismo por una moto o un scooter. Pero el paso del coche a la moto debe realizarse con seguridad, teniendo en cuenta una serie de nociones básicas y participando en un curso de conducción segura para familiarizarse con el nuevo medio de transporte.

Desde que se modificaron los tipos de carnet de conducir en España, los usuarios del permiso de conducción B, reservado a turismos, también pueden manejar ciclomotores, scooters y motos, además de los denominados cuatriciclos (entre los que figuran los quads y ATV). 

Así, según el Reglamento General de Conductores, con el carnet B es posible conducir los vehículos reservados al permiso AM –antiguamente conocido como Licencia de Conducción para Ciclomotores–, que habilita el manejo de ciclomotores de dos y tres ruedas con una cilindrada inferior a 50 cc y una velocidad máxima de 45 km/h.

Igualmente, los poseedores del carnet B, con una experiencia de tres años, pueden equipararse a los del permiso A1 y, por lo tanto, conducir scooters y motocicletas de hasta 125 cc con una potencia máxima de 11 kW (equivalente a 15 CV) y una relación potencia-peso de 0,1 kW/kg.

Y, finalmente, con el carnet B también es posible manejar scooters de tres ruedas de hasta 125 cc u homologados como triciclos, independientemente de la cilindrada.

A tenor de estas posibilidades, no es de extrañar que, en los últimos años, muchos conductores hayan decidido pasar del coche a la moto para realizar sus itinerarios urbanos por economía, ahorro de tiempo en los desplazamientos, facilidad de aparcamiento... Un cambio de mentalidad que ha contribuido, sin duda, a la evolución positiva del mercado español.

En este sentido, según la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (Anesdor), entre enero y julio de 2016 se han matriculado 89.063 motocicletas en nuestro país, cifra que representa una subida interanual del 9,1 por ciento. De manera especial, destacan las ventas de scooters, que, con 56.230 unidades matriculadas y un crecimiento del 3,2 por ciento, representan el 63 por ciento del mercado.


Recomendaciones básicas para el paso del coche a la moto

Pero dar el salto del coche a la moto no debe tomarse a la ligera y han de tenerse en cuenta una serie de consejos básicos para que el mismo se materialice de la forma más segura posible.

  1. Para empezar, y por todo lo expuesto, has de tener claro qué tipo de vehículo te conviene más: un ciclomotor, un scooter, una motocicleta o un modelo de tres ruedas. Piensa en qué uso le vas a dar y déjate aconsejar por los profesionales de los concesionarios oficiales. En este apartado, los artículos“Normas básicas para la conducción de ciclomotores”, “Tipos de scooter: ¿Cuál elegir?” y “Consejos para comprar una moto de segunda mano” pueden ayudarte a tomar una decisión.

  2. A continuación, debes prestar especial atención al equipamiento. Y no sólo al casco, obligatorio por ley. Chaqueta, pantalón, guantes, calzado… No escatimes en cuestión de equipación –se comercializan productos aptos para todos los bolsillos– y recuerda que en moto vas más desprotegido que en coche. En el artículo “Equipamiento para moto: qué utilizar” te damos más detalles.

  3. Independientemente de tu nivel de conducción, pero sobre todo si tienes poca o nula experiencia en el manejo de vehículos de dos y tres ruedas, es primordial que participes en un curso básico de conducción segura para familiarizarte con tu nueva compañera de aventuras. Tanto en el último apartado del presente artículo como en el post “La formación continua, vital para ser un motorista seguro” encontrarás información relacionada con este capítulo.

  4. En un curso básico de conducción segura aprenderás a dejar en casa al automovilista que llevas dentro y a empezar a pensar y comportarte como un motorista.

  5. Entre otras nociones, te enseñarán cuestiones básicas como controlar el tráfico que se genera alrededor de tu vehículo, anticiparte a posibles riesgos, evitar accidentes por alcance, etc. Y, especialmente, a frenar en función de si tu moto o scooter monta un equipo de frenos convencional o los más evolucionados CBS o ABS –a ser posible, aunque el vehículo sea de segunda mano, procura adquirirlo con uno de estos sistemas–.

  6. Asimismo, es muy importante que utilices los intermitentes para señalizar tus maniobras, evitar zigzaguear entre los demás vehículos y no circular por el carril contrario para sortear los atascos. Según recientes estudios, estos comportamientos suelen ser habituales entre los motoristas urbanos y provocan accidentes. ¡Toma nota!

  7. Y por último, y no por ello menos relevante, en moto has de agudizar la vista y “escanear” el asfalto. Por ejemplo, un charco puede dar lugar al temido “aquaplaning” e incluso a una caída si “camufla” un bache. Además, la pintura de la señalización horizontal, las tapas de alcantarilla, las rejillas de ventilación o los restos de lubricante suelen ser enemigos de los motoristas.

  8. Si acabas de acceder al apasionante mundo de los vehículos de dos o tres ruedas, lee con atención el artículo “Accidentes en moto: consejos para evitarlos”. Recuerda que, en muchas ocasiones, el factor humano es el principal causante de los accidentes de tráfico.

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