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Moto para chicas: ¿qué modelos aportan mayor comodidad?  


Publicado el 30/12/15

Afortunadamente, cada vez son más las mujeres que se animan a conducir una moto o scooter. Y por diferentes motivos. Unas deciden ponerse a los mandos para experimentar en primera persona esa sensación de libertad e independencia que otorgan los vehículos de dos ruedas. Otras, como las aventureras Alicia Sornosa o Judith Obaya, adquieren una maxi-trail con el fin de conocer nuevos países y culturas.

Otras eligen la moto como medio de transporte para realizar sus desplazamientos urbanos. En algunos casos, se trata del primer vehículo al que acceden. En otros, es una alternativa al coche, que acaba siendo “aparcado” entre semana por las muchas ventajas que aportan motocicletas y scooters: permiten llegar antes al trabajo o centro de estudios, consumen menos, su mantenimiento es más económico que el de un turismo y, por si fuese poco, contribuyen a que las ciudades sean más saludables gracias a sus menores emisiones contaminantes.

Y por último, no debemos olvidarnos de aquellas féminas que “sienten” la moto tanto o más que los hombres. Mujeres que gustan lucirse al manillar de una imponente cruiser o abrirse camino a golpe de gas en competiciones deportivas. Ahí están los ejemplos de Laia Sanz, María Herrera o Ana Carrasco, a las que no tardarán en sumarse otras merced al esfuerzo de organismos como la Real Federación Motociclista Española (RFME) a través de su Comisión Femenina de Motociclismo.

¿Motos para chicas?

Está claro, como diría el refrán, que mujeres moteras haberlas, “haylas”. Pero, ¿la industria se preocupa lo suficiente de sus gustos y necesidades? En el caso de la relacionada con el equipamiento, está claro que sí. En cualquier establecimiento especializado es posible encontrar cascos, chaquetas, pantalones, guantes y botas con diseños y tallas para todo tipo de féminas. Pero, ¿podemos decir lo mismo de los fabricantes de motos y scooters?

Objetivamente, no existen modelos concebidos única y exclusivamente para el público femenino. Pueden ser más o menos juveniles, prácticos, ruteros o deportivos. Pero, a día de hoy, no es posible afirmar con rotundidad que los fabricantes desarrollan motos o scooters pensando en las mujeres. Es más, algunas de ellas se lamentan de esa falta de atención. “Acciono los intermitentes de milagro. Y aunque soy muy alta, voy casi de puntillas”, confiesa la propietaria de una reluciente cruiser.

¿Qué motos prefieren las mujeres?

A tenor de lo expuesto, parece obvio que son las féminas, y no los fabricantes, quienes se preocupan de seleccionar el vehículo que se ajuste a lo que demandan, ya sea por estética, practicidad o seguridad. Como escalón de acceso, los scooters son muy solicitados. ¿Quién no recuerda a la inolvidable actriz Audrey Hepburn recorriendo las calles de la capital de Italia en la película “Vacaciones en Roma”? Hoy, más de 60 años después, los modelos de corte clásico siguen teniendo una gran aceptación porque, además de ser versátiles, aportan un plus de exclusividad.

En el mismo segmento se comercializan scooters con una imagen más contemporánea y también unidades, de distinta cilindrada, con tres ruedas que pueden conducirse con el carnet B de coche y transmiten una mayor seguridad. Lo primero es una ventaja y lo segundo algo especialmente valorado por las conductoras, que, en general, se consideran “más prudentes y conservadoras” que los hombres llegado el momento de manejar un vehículo.

Pero no sólo de scooters se “alimenta” el público femenino. Motocicletas deportivas, naked, maxi-trail, custom o de corte clásico también suelen ser elegidas por las mujeres. Por lo general, se trata de modelos de baja o media cilindrada, muchos de ellos limitados en potencia para poderlos conducir con el carnet A2. Y aunque el componente visual es importante, ellas solicitan, sobre todo, que la moto sea accesible, ligera, práctica y cómoda.

Elige tu moto y participa en un curso

Definitivamente, podemos afirmar que los fabricantes no conciben motos o scooters femeninos. Es la conclusión a la que llegamos tras consultar a algunas moteras, que demandan, sobre todo, modelos que les permitan plantar los pies en el suelo y manejar todos los mandos sin dificultad. Además, a excepción de las “osadas” que gustan realizar tandas en circuito, la mayoría coincide en que la moto causa “respeto”.

Estas adversidades no deben ser impedimento para manejar una moto o un scooter. Chicas: acercaos a los concesionarios y, con paciencia, valorad qué modelos se ajustan más a vuestras necesidades, estatura, peso, etc. No está de más que consultéis a los comerciales del establecimiento y toméis nota de sus consejos antes de realizar la compra. Por ejemplo: valorad que el equipamiento incluya sistema antibloqueo de frenos (ABS). Y si lo de conducir un vehículo de dos o tres ruedas al principio os genera miedo o inseguridad, para eso están los cursos de conducción segura. Participad en uno y nos contáis. ¡Disfrutad de la moto!

 

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